Se ha ido. ¿Creéis que volverá? No, no volverá. Al menos no como jugador del Real Madrid, no como el 7, no intentando conseguir su cuarta Copa de Europa. No, ahora le toca marcar algún que otro golito en una liga menor, mejor si es en Champions para engordar la estadística y asegurar su primera posición durante bastantes años hasta que aparezca otro ferrari dispuesto a discutirsela.

Don Raúl González Blanco, natural de Madrid y nacido en el no tan molón año 1977, se ha ido del
, destino Schalke 04. Algunos dicen que por la puerta de atrás porque no se ha retirado en el Madrid, no creo que sea así. No lo hace porque quiere seguir jugando, siempre ha querido seguir jugando, y eso claramente le ha perjudicado, jugando lesionado, fuera de forma, pero siempre estuvo ahí, para echar una mano al equipo donde otros se escondían. Pero sus ganas de seguir jugando no casan con la urgencia del fútbol de primer nivel, el Madrid no puede permitirse tenerle un año más en el banquillo y el, a diferencia, otra vez, de otros, ha preferido irse a otro club para seguir marcando goles de rebote rodeado de grandísimas estrellas.
Dice Santiago Segurola que Raúl no ha sido jamás un 10 en nada, pero si un 8 en todo. Y podría tener más razón que un santo, pero creo que en algo si ha sido un 10, en dejarse las pelotas en el campo aunque fuese, como dice mi padre, corriendo como pollo sin cabeza. Esas carreras que si las hace otro están de puta madre porque fuerza a los defensas a pegar pelotazos a el se le criticaba, pero eso era parte de la relación del 7 del Madrid y de España para con la afición, propia y ajena. Por supuesto servidor de ustedes ha estado siempre de parte del máximo goleador histórico de la Champions y, de momento, de la selección española. Aunque eso no me ciega y he reconocido siempre que ya no estaba para el fútbol de máximo nivel, si le he defendido ha sido ante ataques estúpidos propios de rencorosos, correveidiles y tontospijo. Y en el fondo era una tontería, Don Raúl González Blanco no necesitaba defensa alguna, sus títulos y números han estado siempre ahí, aunque resultase cansino repetirlos, pero más cansino era escuchar a algunos negárselos. Fútbol es fútbol, que díria Boskov.
Recuerdo los años posteriores a La Octava, cuando Raúl era el emblema del Madrid, cada lesión suya iba acompañada de negrísimos temores, no había recambio, ¿quién coño iba a meter los goles? Parecía mentira que un sólo jugador pudiese producir tal efecto, posteriormente saltaría al campo, aún cojo, y ya era otra cosa, marcase o dejase de marcar, las defensas se acojonaban. Goles de todos los colores, de vaselina con rebote, aguanises con rebotes, disparo a la escuadra en semifinal de Champions tras rebote, dejar sentada a la defensa del Atlético (tampoco es mucha novedad) y marcar tras rebote, así hasta 317 goles con el Real Madrid, casi ná para un paquete.
Un paquete que ha jugado al lado de Zidane, Figo, Ronaldo, Laudrup… Karembeu, MacManaman, Jarni, Iván Campo, Anelka… todos grandísimos peloteros de los que Raúl se ha aprovechado cual sanguijuela para engordar más y más sus números. En eso ha sido grande también, le ha dado igual si tenía al lado a Zamorano o a Ronaldo, si tenía que irse a la izquierda porque delante tenía a Suker y Mijatovic, ha seguido marcando goles a chorro como el que más. Sólo la consagración de Higuaín y su propia decadencia le terminaron por mandar al banquillo, aún así siguió siendo referencia para todos los entrenadores que tuvo. Esos entrenadores de los que se llegó a decir que lo ponían por decreto, porque Raúl o su representante mandaban más en las oficinas del Bernabéu que el propio presidente… fuese el que fuese, que el Madrid ha tenido unos cuantos mientras Raúl ha estado en el equipo. Desde Mendoza que se lo trajo de la cantera del Atleti (ese Gil generoso), pasando por Lorenzo “cuadros benéficos” Sanz, Montejano, el imputado Calderón o Florentino Pérez en dos ocasiones. Los entrenadores mejor no los pongo que lo mismo el blog revienta de tanto nombre. Pero si, todos ellos, entrenadores, presidentes, directores deportivos, fueron obligados por el 7 a ponerle de titular partido si y partido también, tal era su poder. Pero llegó Manuel Pellegrini, más duro que un pene, y le mandó al banquillo, Raúl había perdido su poder, nadie sabía cómo ni por qué, tampoco se molestaron en averiguarlo, ya no era necesario enmerdar. Porque si algo consiguen los grandes es tener una legión de seguidores a la vez que otra de detractores, si no los tienes no eres tan grande. Los tuvo Hugo Sánchez, los tuvo José Miguel González Martín del Campo “Míchel”, nunca los tendrá Fernando Torres… bueno, si los tiene, pero porque es muy tonto.
Personalmente le voy a echar de menos, por supuesto llegará un día en que ni nos acordemos de el, ha pasado con todos, pensábamos que después de Zidane no habría nada más… y no lo ha habido, pero la bola sigue rodando, Rajoy haciendo el ridículo en el Debate y vendrán otros, otros que hagan olvidar al 7 quiero decir, otros que hagan el ridículo como el registrador de la propiedad ni se discute. De momento, hablando de posición en el campo, ya tenemos al Pipita y al presunto proxeneta. Cuando estos se vayan habrá otros, esperemos que algún canterano, a Butragueño le jubiló un crío de 17 años con menos chicha que la Paris Hilton.
Hasta pronto capitán.

La Roja 

