Bueno, lo mismo exagero, no es que pase cada dos, tres o cuatro meses. Pero creo que esta ha sido la segunda vez que me veo obligado a reinstalar el Windows porque me lo encuentro por la mañana que no arranca, de ninguna de las maneras, que no. Si esto fuese Barrapunto o HispaMP3 saldrían los merluzos de turno diciendo que esto con Linux no pasaría o que me lo tengo merecido por no afeitarme más a menudo, os den perros del infierno.

Hace ya tiempo que se que tengo un módulo de ram chungo, pero como creo recordar que es el de 512 (de un total de 768) pues como que me da cosa quitarlo, y ahora mismo no me apetece comprarme otro. Hasta navidades he de ser fuerte y no comprarme ningún capricho, pack con las versiones extendidas de El señor de los anillos incluido. ¡Como cuesta! Resistirme digo.

El caso es que lo único que se jode en estos casos es la partición donde tengo instalado el Windows, sólo contiene eso. Los programas los instalo en otra partición, la misma donde guardan sus cosas pá y hermana, amén de donde están los temporales de eMule, Azureus y similares. Y escanear el disco duro para investigar si está chungo es cuanto menos inaceptable, inaceptable por tener banda ancha y tener que prescindir de ella durante ese lapso. ¡Fuera!

Y claro, en la partición de sistema se encuentra el bendito Document and settings, maldita la hora que los muchachos de Redmond decidieron crearla. Aunque peor es que los desarrolladores de software la utilicen, y por supuesto que no lo hagan todos, ¡estandaricen por Dios! Lo único que me preocupa normalmente de esa carpeta son los favoritos de los navegadores y los correos, correos que almacenan por ahí el Outlook y el Thunderbird. Yo, los del Thunderbird, los guardo hace tiempo en otra carpeta en mi disco duro particular, uno de 200 gigas que sorpresivamente está casi siempre lleno, ¡es que escribo mucho!

El caso es que todos mis pasos iban encaminados a guardar dicho Document and settings para luego copiarla en mi nueva instalación de Windows. ¿Cómo hago esto? Pues como felízmente no tengo ningún bootcd con un Windows pues tengo que tirar de Linux.

La primera opción es la Ubuntu, la cual tengo original (a estas alturas ya no es ningún mérito) desde hace unas semanas, sus compañeras las colocaré el lunes a la entrada de Ática por si alguien quiere degustarlas, no veo por qué la verdad. Tras un interminable arranque me encuentro en su aséptico escritorio, me dicen que algo ya habitual en la línea Gnome, con lo bonicos que eran antaño. Yo que intento conectar el iPod para guardar ahí los datos, pero la jodía no me lo quiere montar :mad:. Investigo por ahí y veo que suele rondar por el /dev/sda2, cosa que me sonaba muy bastante, un cojón más o menos, de otras veces que me vi en estas y con éxito en este punto. Como no lo consigo pues pruebo con el pene, pene que triunfalmente gané en la comida de Ática las navidades pasadas, esto debe de montarse ipso-facto. ¡Pues no! Da el mismo problema que con el iPod, y el USB funciona perfectamente… en Windows claro.

El siguiente paso es probar con la Knoppix en su versión 3.8, livecd que ya me ha salvado el ojal en otras ocasiones, montando el iPod con éxito siempre. Pero claro, como si Paco González hubiese dicho “lo montarás sin problema alguno” pues no lo consigo, ni uno ni otro. Por lo tanto considero el paso de mandar a la cuenta gmail al menos los favoritos, los correos de mi hermana dormirán con los peces por su tamaño, y eso que ya ha aprendido a borrar los virus que le llegan diariamente en los adjuntos.

Así que sólo falta instalar el Windows de nuevo, cosa que no hago porque ya hace tiempo que tiro de imágenes, tenía una de mitad de Octubre, cuando decidí reinstalar para probar bien bien la tarjeta de video que estaba dando problemillas de más. Asinque restauro mi imagen que hice con el Acronis TrueImage y finito, todo como estaba (casi) y sólo se han perdido los correos de la cría, algo totalmente prescindible claro, a ella no le mandan ciervas en los adjuntos :mrgreen: