Ramón Calderón

Como decía el amigo Joserra “ya estamos otra vez con la borrica a brincos”. Bueno, la verdad es que últimamente no dejamos de estarlo, no hay día que no pase algo sumamente tronchante, tronchante para el resto de la población no madridista (ahora mola mucho más decir anti-madridista), me refiero a ese mínimo porcentaje de población que eligió equipos incorrectos a los que adorar en su niñez. A los que cambian sobre la marcha no se les incluye, figos, alfonsos y luis enriques de turno. ¿De qué diantres estaba yo escribiendo?

Bueno, en cualquier caso el asunto es que el Señor Presidente del Real Madrid, poco menos que ser presidente del universo, metió hace un par de días la pata y bien metida. Vino a decir, así rápidamente, que los jugadores del Real Madrid son unos mindundis, analfaburros, mujeriegos y mejores bebedores. Que Jose María Gutierrez Guti no le llega a D. Raúl González Blanco a la suela de los zapatos. Que a Beckham no le quiere nadie, que busca consuelo en Hollywood, en los brazos de su amantísima esposa o, eventualmente, en los de la mamporrera Rebecca Loos (esto lo dicen en el tomate eh!). Que el público que acude religiosamente cada domingo al Templo, el Santiago Bernabéu para los no iniciados, es poco más que público de ópera, Stephen Hawking animaría más, al final van a tener que primar a los Ultras Sur.

El problema, por supuesto, no viene de que eso que ha soltado sean barbaridades, este señor tiene más razón que un santo y no dice nada nuevo, nada que no se oiga habitualmente en esas charlas intelectuales que se dan cita en ese centro de conocimiento infinito que llamamos Miriamar. El problema es que el Presidente del Real Madrid pues no puede decir eso, que está feo y hay que pensar en los niños, esos niños que son el futuro, ¡niños! ¡niños! ¡futuro! ¡futuro!. Luego viene la excusa de que eso lo soltó en ámbito privado, a unos estudiantes, pero hay que ser un poco mendrugo para pensar que eso no iba a salir de allí. Incluso en el caso de que no se hubiese colado un tipo de la COPE en la charla, con tanto móvil de novena generación, grabadoras y demás historias es de lo más normal que eso se hubiese grabado y difundido después. Eso si, pedir perdón tampoco está de más, pero que no pase de ahí. Que venir contando fantasías de que si se ha sacado de contexto, que yo a mis jugadores les quiero más que toas las cosas juntas, que lo dije pero no pienso eso (¿estaba mintiendo a los estudiantes?)… pues no, eso no se hace. Se apechuga.

Y ahora resulta que mañana habrá rueda de prensa de los capitanes. Por lo tanto se esperan durísimas declaraciones de D. Raúl González Blanco, ¡que paren las rotativas! Mucho me equivoco o no va a dejar títere con cabeza, se prepare el Presidente de lo que se avecina. Ese generador de portadas en los periódicos… me viene ahora aquella frase durísima de Del Bosque de no hace mucho, algo así como “la bondad no es mala, lo malo es la maldad”.

Por lo tanto mañana habrá que esperar perlas como “estamos más unidos que nunca”, “vamos a sacar esto adelante”, “el presidente tiene nuestro cariño y comprensión” o “el mundo está de nuevo a salvo pero… ¿por cuánto tiempo?”.

Pero claro, viene la cuestión de qué pasaría si al final se validase el voto por correo y hubiese que convocar elecciones de nuevo. ¿Ganaría Calderón? Pues hombre, NO. Aunque viendo lo que pudiese venir no se qué podría ser peor, acertijos en la oscuridad… Se avecina otro verano movidito. Y a todo esto el equipo que no juega un pimiento.

Que Krom les coja confesados.