Tengo un amigo y mi amigo se llama AitOr
mis cosas 19 comentarios »Bueno, o al menos lo tenía
. Y es que AitOr, mi AitOr, ha cambiado últimamente. Pensé que nuestra amistad era sincera, de respeto para con nosotros, pero algo le ha debido pasar. Tal vez ya no lo poseen con la dulzura acostumbrada, los cálidos besos en la nuca se han convertido en frías punzadas en el alma. No lo se, tampoco me lo ha querido explicar. Podrías habernos pedido ayuda, solicitar nuestro apoyo, cariño, comprensión. Pero has preferido guardártelo dentro de ti, amargo semen llenándote una vez más, y eso me entristece sobremanera. La congoja se apodera de mi ser, aún cuando no entiendo los comentarios que me dejas aquí, me esfuerzo con total intensidad por comprender tu amargura, pero me supera. Y eso, para una persona cristiana y de amor infinito como yo, es una tortura diaria que no me deja vivir, sentir. Amar.
Vuelve para con nosotros, querido AitOr. Vuelve.



Últimos comentarios