Normalmente me cago en muchas cosas, pero desde ayer la Democracia se lleva la palma. Bueno, también me cago en la puta de oros. Pues no que ayer estaba durmiendo la mona, y algún cubata de la noche anterior, y aparece un señor uniformado en casa, policía para más señas y me deja un regalito. Digo yo, pues será una multa, pero que coño. Incluso peor. ¡Soy segundo vocal en una mesa electoral! ¡Yuju! ¡Hurra! No sólo tengo que currar durante la semana que encima me voy a pasar todo el puto domingo, su puta madre, sentado en un puto colegio electoral controlando las putas papeletas. Ya podría ser un puto suplente, llegar, ver que está el principal y largarme a mi casa a seguir sobando. O a tocarme los cojones. Pero no, tendré que pasarme todo el puto día en el colegio, seguro que encima toca que sea el último en cerrar porque alguna señorona facha con su abrigo de pieles haya estado metiendo papeletas desde su bolso y la trinquen a última hora. Bueno, al menos me darán ¡60 pavos! Que ya podría alguno metérselos por el culo, ya puestos, pero mejor me los quedo yo y me compro unas pikotas de esas a las que estoy enganchao. 6 kilos na menos.

Aunque ya tengo dos fuentes distintas que aseguran podría llegar a pedirme el lunes siguiente libre, pedirme el anterior sería absurdo y perdería un día de merecidas vacaciones, de esas de no hacer nada y jugar con el caballo. Voy a tener que leerme el puto folleto que venía con la invitación a la mesa electoral. Ahí tiene pinta que vienen todas las respuestas, tal vez si lo aguanto unos años aparezca el mismísimo Indy buscándolo :jiji:

En fin, que menudo putadón me han hecho. En días así dan ganas de ser árbitro o ruso, que a ellos les eligen presidente sin tener que votar ni nada. ¡O que vuelva el tío Paco! Venga, id mandándome abrazos y donaciones simbólicas de 100 pavos, que la ocasión lo merece.