Mundo viejuno: El apagón analógico
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Desde el fin de semana pasado los desarrolladores de World of Warcraft han tenido a bien obsequiarnos con un entorno mucho más navideño, para que ya no haga falta salir a la calle para disfrutar de estas entrañables fechas. Tampoco es que hiciese mucha falta salir antes, y menos con un precioso corcel esperándote para corretear por las verdes praderas de Kalimdor o saltar por los refulgentes ríos de lava de Terrallende, pero por si acaso.
Yo recibí un regalito en mi buzón, una preciosa receta para hacer vesitiditos de Papá Noel, totalmente gratis, no era uno de esos regalos de pagar… pagar como los 12 oros que me ha pagado un pobre incauto por uno de estos vestiditos
. Y me lo pienso gastar todo en putas virtuales, ea. También se venden bolas de nieve con las que podrás juguetear con los niños de 13 años sin que sea delito ni la gente te mire mal, ¡incluso podrías jugar desnudo! En fin, que las buenas gentes de Blizzard no paran de mejorar nuestra experiencia en el juego, y todo por la ridícula cifra de 12 pavos mensuales. Estos no de oro, sino eurazos de los de verdad, de esos con los que te pagas los manchaos o los deuvedés de doble capa al Toni, la madre que lo parió, puto tangador. No diré nada de sus pelotas que luego me riñen, pero que se le caigan. O se le pongan negras. ¿Veis? Si es que me obligan pijo.
Y aquí os dejo con un video, muy currado, festejando la navidad en la invernal zona de Dun Morogh, pegadita a Forjaz, ciudad de los enanos. La verdad es que si no has jugado nunca al WoW no le verás mucha gracia, además de que muy posiblemente estéis muertos por dentro, pero tampoco hagamos sangre. Ni leña del arbol caido. O mañana no amanecerá más temprano. Decir que todas, o casi todas, las escenas del vídeo son capturadas del propio juego, quicir que ninguna son cinemáticas ni nada por el estilo. La verdad es que la versión que hay en Stage6 se ve de puta madre, pero no hay manera de hacerla cuadrar con el ancho de esta vuestra mi página, así que hay que conformarse con la rateridaz que da Youtube, hasta que dejen subir pornografía en alta calidad, o al menos en HD.
Niños, niñas, es navidad en Dun Morogh.
Tampoco es que haya visto todas las películas del mundo mundial, menos si son españolas, pero es que sólo echarle un vistazo y es de suponer que debe estar en un lugar muy alto del ranking peliculeril, que no viene de culo. Nunca ha sido más necesario que los actores se queden en paños menores, la escena perdería intensidad y nuestro Magnolio no habría podido empezar a desabrocharse los gayumbos. Esas caras de intensidad. Esos planos cortos, largos, muy largos, qué gran paradoja, apuntadla niños.
Y conste que ya casi debería estar en la camita para echar mis 8 horas diarias. Horas de estar en la cama, que no de dormir, eso es de flojos y mariquitas. Yo, al igual que Chuck Norris, espero al otro lado de la valla a las putas ovejas saltarinas, cuchillo entre los dientes, para practicar el medievo con su culo. Bueno, eso el, yo sólo las destruyo. Pues eso, que me pongo a escribir y me pierdo entre palabrería vana pero gloriosa.
Por cierto, aún estoy esperando al Orive este de la Cadena SER quejarse del arbitraje de ayer al Murcia, se ve que ayer libraba o se quedó encerrado cagando con su libro de sinónimos.
Vale, el título no tiene nada que ver con el post, es forzado, incluso grotesco, pero está puesto así porque la providencia lo ha querido. Por eso y porque me da la real gana. Podría haber puesto que lo pongo porque me sale de las pelotas, pero enseguida me saltaría el tito Raulito con que si tengo fijación con esa mágica parte corporal.
Pues resulta que el escrito que os presento hoy no es ni más ni menos puro relleno y frases bien formadas para entregaros un par de enlaces que, espero, os alegren unos pocos minutos de vuestras miserables vidas. Todo esto viene por aquella deuda que contraje para con vosotros, mis queridos expósitos, de que ciertas cosillas que me encuentro en mi vagabundeo largo y diario por la red, no caigan en el olvido, cual foto de las Azores.
El primero de los dos contenidos que os tengo preparados para hoy no es ni más ni menos que un desgarrador documento sonoro. Documento sonoro del macho español por todos conocido y/o/u admirado. Todos hemos deseado ser alguna vez 15 años más jóven y ser mujer, o poder reencarnarnos en
Hipólito Rincón
, nuestro Poli. A continuación podréis sentir en vuestras propias carnes como una persona se viene completamente abajo, como queda destruida, y sin embargo no podréis disimular una tierna y entrañable sonrisa. Este es el mismo Poli Rincón que semana tras semana nos habla sobre cómo era el fútbol hace años, cuando el lo practicaba, cuando eran más hombres y cada partido era una guerra…
Y para terminar un enlace wikipédico sobre uno de los personajes muy mejores de Los Simpsons. Ni Homer, ni el Hombre Topo ni hostias, ¡el puto amo es Troy McClure!
Vale, el post no valía un duro, pero había que poner lo del Poli.
Va a tener razón el Sai con eso de “menuda perra te ha entrado con estos”. Y es que el otro día intenté iluminarle nuevamente con una nueva tonadilla, de esas que descubro de un momento para otro y la trillo hasta que parece que no escucho otra cosa. Y nuevamente le tocó el turno a Whitesnake, ese grupo que voy descubriendo con cuentagotas. No hará un año que prácticamente sólo había escuchado el Is this love y el Here I go again, y ahora, llegado este momento, ya escucho un montón más de ellos. Lo menos dos canciones o tres más. Esta vez es el Now You’re Gone, del que, por supuesto, os adjunto vídeo y archivo de audio sonoro, de esos que se escuchan, no confundir. Veo con terrible dolor, lástima y congoja en la bolsa escrotal, la oportunidad perdida de haberles visto en Lorca hace no mucho. Algo más de lo que arrepentirse. Ese partido de fútbol al que no vas, esa anciana desdentada que te guiña el ojo que le queda, esa espada que compras por 35 oros y es una puta mierda. Algún día cambiará mi suerte y, ¡ay amigos!. Nada, sólo ¡ay amigos!.
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